El presupuesto es el factor que menos controla el ROAS. Lo que realmente mueve la aguja es la calidad de la segmentación y la velocidad con la que iteras sobre datos reales.
Muchas campañas fallan porque se optimizan para la métrica equivocada — clics en lugar de conversiones, alcance en lugar de intención de compra.
Un ciclo de prueba corto, con hipótesis claras y decisiones basadas en datos —no en intuición— es lo que separa las cuentas que escalan de las que se estancan.
El ROAS promedio de nuestras cuentas activas es de 3.2x. No es magia: es método aplicado con disciplina, semana tras semana.