El growth marketing tiene fama de ser una caja negra llena de "hacks". En la práctica, es un proceso repetible: hipótesis, experimento, medición, decisión.
Lo que distingue a los equipos de crecimiento efectivos no es la creatividad de sus ideas, sino la disciplina para descartar rápido las que no funcionan.
Cada canal — orgánico, pagado, referidos, retención — tiene su propio ciclo de experimentación. Tratarlos todos igual es la forma más común de estancarse.
Un sistema de crecimiento maduro se nota en algo simple: cualquier persona del equipo puede explicar por qué una métrica subió o bajó, sin adivinar.